sábado, 30 de septiembre de 2017

         DECLIVE DE PODEMOS Y DE LA SOCIALDEMOCRACIA



Que Podemos ha sido el mayor y más sorprendente revulsivo en nuestra arena política del último siglo es indubitable. Que ha guillotinado el clásico bipartidismo español, también. Pero su veloz de  clive actual no debiera sorprendernos, puesto que desde su génesis este riesgo asomaba perfectamente predecible.
A tan complejo encaje ideológico, a la vergonzosa arribista multicefalia  (cainitas antagonismos públicos), a su imperativo noviciado político (bisoñez institucional y por tanto inevitables errores de bulto), se han sumado la básica e imperdonable omisión de su cimentación programática, y últimamente el dramático e inquietante cisma catalán (que ha venido a distanciar aún más sus muy opuestas facciones,  incrementando su desorientación política).
Toda ciudadanía necesita empero y al contrario, claridad y sencillez. Precisa conocer lo esencial y más destacado de cada programa partidista y sus fundamentales objetivos. Pero en su efectiva elección también prefiere arrimarse al más seguro abrigo, al calor de la Organización más avalada, al más respetado grupo, al más consolidado y creíble.
Hay muchos -como yo mismo- que nunca aceptaron esa sugerente e innovadora clasificación podemita: “vieja” y “nueva política”; como también discreparé de la supuesta obsolescencia de “la lucha de clases”, y de la caducidad de las “izquierdas y derechas políticas”. No obstante sí comprendí su pose pretendida, su indispensable demostración de modernidad y de “limpieza de sangre”, y su supuesto pulimento docente.
Sigo considerando, muy al contrario, que mientras sigan existiendo explotadores y explotados tales conceptos no solamente persistirán, sino que estaremos en la obligación de mantenerlos bien activos. La política, se vista como se vista, siempre será la misma; cambiarán los agentes y sus métodos (adaptabilidad), pero indefectiblemente se seguirán persiguiendo distintos respectivos afanes sociales y de clase, por muy globalizado hábitat social compartamos.
La multifactorial adición desencadenante del actual gradiente de Podemos me lleva a creer que a este Partido le falta músculo, que se sostiene por muy frágiles estructuras orgánicas, sujetas por verdaderos imperdibles, e inmerso en la gran nube de la especulación. Sinceramente le creo necesitado de otras más sólidas, fogueadas y enraizadas ramas que le fortalezcan y consoliden: ¿tal vez de la fracción socialista democrática? ¿acaso de una organizada “tercera vía?
Por otra parte, la convaleciente Socialdemocracia europea (que no el socialismo democrático) trata de superar, a marchas forzadas, sus muy graves dolencias -véanse últimas paradigmáticas elecciones continentales-.
La causalidad no se demuestra unigénica, pero sí paralela. Su pérdida clientelar, abochornante, parece de libro. Tanto coqueteo con el poder y subordinación a los mercados, tanta sumisión al austericidio neoliberal impuesto por la Troika, tanta tibieza opositora, nos han conducido a este desconsolador general presente.
Pero a pesar de ello, la incluso reciclada ciencia política persiste en asegurarnos que el socialismo sigue siendo la única vía que posibilitaría la verdadera transformación social.
Enfrente a ese prometedor camino nos encontramos con el enemigo de siempre, con ese ciclópeo monstruo, magnífico, prepotente, experimentado y ciertamente poderoso; pero no por ello deberemos menospreciar a nuestra más convincente arma, blindada y acorazada: la razón… que es de nuestra exclusiva pertenencia.
Una conclusión que parece asumida por el espectro izquierdista de nuestro provincial ámbito es que, para  vencer al pseudo democrático neoliberalismo que nos desgobierna se hace necesaria la coalición, frente amplio, o puntual y transitoria alianza de fuerzas, que suscriban un común programa de mínimos capaz de impulsar a la movilización electoral de una holgada y aplastante mayoría popular.
Muy ambicioso pero viable objetivo, en verdad. Este conocido proceso, sabido es, requeriría superar muy arduas dificultades fácticas; serían imprescindibles muchas renuncias egoístas (más aparentemente insalvables, dadas nuestras supuestas idiosincrásicas taras).
A pesar de todo, el peso de la realidad debiera persuadirnos de tan falsa premisa, nuestros consanguíneos y vecinos lusos nos lo están demostrando con su eficacia y pragmatismo actuales… por cierto, sigo nutriendo mi reiterativo sueño: la  “Unidad Ibérica”.
En muy acelerada carrera hacia la protagonista ocupación de ese tan traído y llevado “tercer espacio” se encuentran, en este momento, diversos grupos con pretendido derecho de “pernada” y marchamo de denominación de origen.
De otra parte, aún compungida y penitente, encontramos a la pujante y renovada dirección del PSOE que trata de demostrarnos arrepentimiento y un rectificador reencauce ideológico y práctico. Que  adjuran de su pretéritos “errores” (yo denominaría a algunos de ellos, traiciones), se condolecen de sus letales consecuencias y aseguran haber aprehendido tan dolorosas lecciones; que van cauterizando anteriores purulentas heridas y que tratan de enmendar su pernicioso pasado. Que están –ahora sí- dispuestos y abiertos a la negociación cuasi incondicional, sin pretensiones protagonistas, en abierta colaboración “interpares” y prometiendo un ilusionante horizonte. Sinceramente, cuesta creerles; el inexorable próximo futuro lo dilucidará.
A pesar de todo, lo seguro, lo incontrovertible, es que otros vientos orearán nuestro país a partir del 01/O; otro diferente devenir político se hará presente, otra realidad nos impondrá radicales cambios de comportamiento sociopolítico a los que convendrá adaptar soluciones distintas a las hasta ahora practicadas.
Es decir, que convendrá que tras esta inminente e incierta consulta secesionista, no pille “a pie cambiado” a esa izquierda española (como siempre tan disgregada) y que tanto seguimos necesitando. Que al día siguiente de ese inquietante trance sea capaz de sentarse, “a calzón bajado” a negociar desde cero. De otra manera perderá nuestro viejo y gran Pueblo y muchos quedaremos marginados en el camino.

















viernes, 15 de septiembre de 2017

A PROPÓSITO DE CATALUÑA ...




Los capítulos de la Historia de España, de nuestra verdadera historia -aún inédita-, necesariamente habrían de ser impresos sobre un extenso tapiz de sangre (casi siempre inocente).


Si la publicación de sus azarosos anales se plasmasen  fidedignos, probablemente nos sobrecogerían.

Fueron las reiteradas mentiras de Estado, coronadas traiciones, ambiciones ilimitadas de los poderosos, cobardías bochornosas, desidiosos e ineptos gobernantes, tarados reyezuelos, dictadores criminales, los que trazaron esas más ominosas líneas de nuestro devenir cronológico.

En fin, nada nuevo bajo el sol; manida y calcada escenografía en tantos y tantos otros Pueblos del Orbe.



Pero tampoco el originario concepto "España" quedó libre de mácula; tuvieron que quedar muchos muertos en el camino.

Entre otros múltiples negros fascículos patrios, y por centrarnos en el intitulado encabezamiento, no deberíamos obviar el recuerdo de algunas fechorías de aquella ambiciosa familia Trastámara (inevitable raíz primaria del problema catalán).

Esta dinastía fue iniciada por Enrique (hermano bastardo del Rey), a partir de la sangrienta y trágica noche del 14 de marzo de 1369, en Montiel: "¿dónde está ese judío hideputa que se nombra Rey de Castilla?".

Todas las congénitas argucias compartidas por esta siempre insatisfecha saga: secretismos, mentiras, y sobre todo aquella usurpación isabelina, fueron puestas en juego para la consecución de sus espurios fines: dos descendientes Trastámara reinaron, al fin juntos, en los principales reinos hispánicos.

En las trampas e incumplidas promesas de la castellana Isabel y del ladino Fernando de Aragón, fueron cayendo, progresivamente, aquéllas reticentes y díscolas provincias ibéricas; las restantes sucumbieron, a sangre y a fuego, bajo las mal pagadas armas mercenarias contratadas por tan poderosos monarcas.

Así fue como esta belicosa familia llegó a apropiarse de la resultante denominada "Unidad nacional", permitiéndose por ende, la inmoral expulsión de sefardíes y mozárabes... generacionalmente mucho más hispanos que esta deshonesta bicefalia reinante. En conclusión: los fratricidas reyes vertebraron -para ellos- España.

Una natural continuidad historiográfica nos retrotraería hasta la pretérita  Marca Hispánica, a la desintegración del imperio carolingio y consecuencias, a la  fáctica independencia del condado de Barcelona (finales del siglo X), y  a la unión dinástica de Aragón y Cataluña por los esponsales de Ramón Berenguer IV y Petronila (1137).


Nos abstraeremos de ello empero, atendiendo a que "agua  pasada no mueve molino", sin obviar por ello los más coetáneos intentos secesionistas catalanes:


-Mancomunidad de Cataluña (1913-1923); Pacto de San Sebastián (1930); Estatuto de Nuria (1931); restauración de la Generalidad de Cataluña (1932); Estado Catalán, de Companys (1934  -"Hechos del seis de octubre"-).
-Durante el período de la II República, Guerra Civil y franquismo fueron eliminadas las libertades políticas (1939-1975); Transición Democrática: entrada en vigor de la Constitución (1978).
-Último Estatuto de Autonomía de Cataluña (1979), sustituido por el Estatuto de 2006, y algunas modificaciones del Tribunal Constitucional, de 2010.


La presente encrucijada catalana (que afecta a todos los españoles) aparece enquistada por imperdonable desidia de nuestros democráticos bipartidistas Gobiernos. Esta dejación ha sido, sin duda, el principal y último desencadenante de la pretendida independencia actual. Omitiendo el particular interés por la exacta alícuota responsabilidad de cada cual, lo cierto es que "aquellos polvos, han traído estos lodos

A pesar de la caducidad de la otrora Unió de Rabassaires, de la obsoleta e innecesaria reforma agraria de los campos catalanes, y de la improcedente y desactualizada Ley de Contratos de Cultivos, para mucha ciudadanía local sigue  vivo su emancipador sueño secesionista (y abanderando la vanguardia, como siempre, la elitista sociedad catalana).

La pírrica mayoría que los nacionalistas contabilizan en este gobierno de la Generalidad les  vuelve a empujar a otro renuente intento, esta vez a través de  un referéndum territorial (sin garantías), saltándose a la torera la legislación nacional -a la que ya no se sienten obligados- y en abierta rebeldía frente al Estado; con no suficientemente veladas coacciones  dirigidas a los responsables institucionales que se niegan a participar en esta quiebra constitucional.

En sus independentistas demandas éstos representantes públicos apelan al derecho internacional, a la libertad de expresión, a la praxis democrática y a los Derechos Humanos; pero contradictoriamente y a la vez, desdeñan la opinión del resto de la población española. Promocionan dicha consulta en la pretensión de demostrar que cuentan con un abrumador apoyo popular separatista, mientras desatienden la opción participativa de la otra ciudadanía extraterritorial.

En la evitación de este aparente desafuero, el vigente Gobierno de la nación (neoliberal) ha iniciado una desenfrenada cadena de drásticas medidas, algunas de dudosa legalidad. Decisión para nada recomendable, pues tan solo servirán para enervar las contrarias posturas y enconar más la situación. 

"Colaborando en la solución" del instaurado problema y dada la inminencia del ya datado proceso, los poderes económicos, como les es habitual, tratan de "salvar los muebles". Se dice de un ya planificado éxodo a otras más serenas aguas por parte de las direcciones de ciertas renombradas empresas (sobre todo multinacionales), sin que su número llegue a coincidir con el que nos auguran los comprados medios de comunicación.

Mientras tanto y por ende, los mercaderes airean el miedo entre sus trabajadores, dándole así el agradecido arropo a su protector Gobierno estatal. En sus clásicos usos paternalistas, reconvienen a la masa asalariada (leoninamente contratada y peor retribuida), tratando de hacerla entrar en razón, forzándola a renunciar al utópico pero oficial programa liberador que sus nuevos paladines políticos le tienen  prometido... ¡Entendámonos!: para continuar hinchando sus respectivos balances económicos, cómodamente instalados en la sosegada "pax populi" y en el confortable neoliberalismo imperante.


No dejando de reconocer la agobiante inestabilidad que se cierne sobre el próximo devenir español y catalán, mi ideología internacionalista no puede sino  fortalecerse, lo cual me enfrenta radicalmente a localistas e identitarios separatismos (como es el caso del aludido conato).

No obstante, se dice que de cualquier dramática situación, siempre es extraíble algún provecho.


Al respecto y en mi bullir mental llego a considerar que este obligado desencadenamiento de hiperactividad política, intrínseca y sorpresivamente, está  desperezando a muchas introspectivas mentes y  alentando a otras tantas  numerosas silentes lenguas.


Dicha íntima reflexión me anima a confiar en una inteligente y oportuna cortoplacista reacción política. Movimiento pluripartidista de la izquierda  que nos determine a dar por concluido el predicado de la ya vetusta Constitución (el Régimen del 78 es, ya, anacrónico).


España precisa una nueva Carta Magna (no un revoque de fachada) que recoja, de forma efectiva,  la auténtica realidad española.


Y con esta innovadora "Ley de Leyes" desarrollemos el satisfactorio equilibrio territorial, la solidaridad, el mejor reparto de la riqueza, las más justas leyes laborales, la equidad -cierta- entre sexos, el laicismo estatal, la igualdad de trato por parte de la Justicia, un mayor respeto por el medio ambiente, la auténtica cooperación, y la paz, concatenándolo con otra más moderna y eficaz forma de Estado: a través de la instauración de la III República Federal Española.




Toni Fernández- Alcorcón, 15 de septiembre de 2017





martes, 30 de mayo de 2017

¿Y AHORA QUÉ?

Madina advertía (a propósito de las recientes primarias del PSOE) que la candidatura de Sánchez a su Secretaría General "no ofrece ningún futuro al partido, al estar enfrentado con la mayoría de sus dirigentes de referencia y líderes territoriales"... "dinamitaría la legislatura y forzaría una nueva convocatoria electoral. Una nueva cita con las urnas a las que el PSOE acudiría destrozado y completamente fracturado".

Sin infravalorar los correspondientes méritos políticos y personales del militante Madina, convendría recordarle que las verdaderas columnas de sostén de cualquier partido político (irrefutablemente si éste es de izquierdas) son, o deberían ser, sus bases.

A diferencia de ello, desde hace ya algunos lustros, el verticalismo interno, la adoración al líder, y la manipulación maniquea de sus dirigentes (adocenados y comprometidos con los poderes fácticos) han venido deteriorando y desviando la original ideología socialista-democrática del PSOE (que no socialdemócrata; obsérvese la diferencia de matiz) hacia un nítido e indubitable socioliberalismo.
Resultaría excesivamente manido, recordar ahora, con el debido detalle, los inicios del declive: renuncia del marxismo a propuesta de "Isidoro", y a condicionadas exigencias de Brandt... y desde allí, el camino recorrido hacia esta debacle actual, incluidas la renuncia y desaparición de la etimología de sus siglas.

Es decir, Madina, que el inicial destrozo y fractura "pesoístas" devienen de mucho antes, de vuestro admirado y eterno "maestro" en la esgrima demagógica (Felipe González y siguientes...). Abstengámonos, por tanto, de reproches personales ninguno.
Resulta elogiosamente inédito, ésto sí, y conviene resaltarlo con grandes titulares, que por primera vez en su larga historia, se ha permitido hacer efectiva la voz de las bases del PSOE.

Cierto es que, tanto en sus cúpulas directivas, como entre la "propia militancia rasa", en el PSOE siempre se mantuvieron discrepancias ideológicas. Las más de las veces predominaron las diferencias estratégicas y de acción política. Pero siendo también innegable que determinadas discusiones históricas resultaron bien distintivas, acaloradas y hasta agresivas (Iglesias-Vera; Prieto-Caballero, etc).

Ahora, y en la practicidad del momento, yendo al núcleo del problema (al ¿y ahora qué?), nos encontramos con esta dicotómica encrucijada. Con la triste realidad, ésta sí reconocida, que nos expone Madina: Sánchez y la mayoría de las bases del PSOE se encuentran oficial, pública, e irreversiblemente enfrentados al "stablishment" orgánico del Partido, lo que le ofrece un muy incierto futuro.

Mientras tanto, el general contínuo latrocinio a las arcas públicas de ínclitos agentes "peperos", abrigados bajo ropajes protectivos de las máximas leguleyas instituciones del Estado (sentenciándoles, en todo caso, a "transitorios purgatorios pseudoimpunes"), persiste operando en sus prácticas y compensatorias trapisondas, a costa del erario estatal.

Por ende y mientras tanto, el desgobierno neoliberal del PP, estricto servil cumplidor de las disposiciones de la Troika europea, continúa aplastando al Pueblo español, engullendo -como auténtico Leviatán- entre sus poderosas fauces institucionales y gubernativas, cualquier atisbo de reivindicación justa (respecto a derechos y libertades ciudadanas y laborales, a exigir el mantenimiento de un adecuado nivel de servicios públicos, y al más racional nivel de vida familiar, acorde al resto de la Unión Europea ).

El presente espectro del progresismo político español se mueve, entonces, entre la expectante esperanza y la libre y más disparatada especulación -todo plausible-, pero en todo caso, en dependencia directa del resultante devenir del PSOE (inminente proceso congresual).

El actual enemigo de clase de la izquierda española, es además, no solo identificable en la derechona de siempre, sino que también convive en los más profundos entresijos orgánicos de la "oficiosa" supuesta izquierda, lo que "acongoja " aún más, si cabe.

Ante ello y en mor del debido respeto interpartidario, nos vemos obligados al sofocado silencio, a la inquietante y desesperante espera, al nubiloso ajeno (¿o no tan ajeno?) resultado del cónclave "pesoísta"; pero por el otro, también deberemos comprobar después y en el mejor de los más confiables  casos, qué niveles de resolutivas y venideras intenciones políticas y de sinceridad traerán los vencedores del careo... así como a qué potestades y capacidad, reales,  de negociación y acuerdos les hayan podido, oficialmente, subrogar... 

¡Veredes... veremos!

  



martes, 18 de abril de 2017

DOMESTICACIÓN INFORMATIVA

Recientemente he recibido, por vías diferentes, una aberrante grabación demostrativa y en directo, de la ilimitada posibilidad manipuladora que los actuales medios de divulgación sociales nos permiten... y a muy bajo costo.

El caso que refiero lo ocupa un aparente trágico atentado terrorista, burdamente fingido y llevado a cabo en un inespecífico país árabe.

Como si de una pésima película "B" yanqui se tratara, se nos muestra cómo unos individuos preparan un mecanismo explosivo en el interior de un coche para poco después hacerlo estallar, a distancia, convirtiéndolo en impactante chatarra en llamas.

Seguidamente y a la carrera se dispersan sobre el próximo suelo, en distorsionadas posturas, un grupo de personas (niños entre ellos) aparentemente afectados por la honda expansiva.

McLuhan nos decía: "el medio es el mensaje", mantra acuñado por el célebre filósofo canadiense, tratando de significarnos que, igualmente, el mensaje es el medio.

A veces un planificado reality show se demuestra suficientemente capaz de influir, socialmente, en incomprensible excesiva audiencia (Tele 5).

¿Nos debiera, pues, resultar irreflexivo que unos grises cerebros universitarios (Podemos) hayan intentado obtener rentabilidad popular con su tramabús blues, en este nuestro país, ya supuesta y suficientemente occidentalizado?

Por si sí, por si no, lo que sí tendríamos que reconocer es que Edmund Burke se mantiene vivo y coleante. La vigencia de su clásica expresión, "cuarto poder", con la que solía denominar a la prensa de su época, sigue acertada (fuerza influenciadora, ahora desaforada si cabe: radio, televisión, internet, etc).

Muy pocas dudas, por otra parte, nos quedarán respecto a la propiedad de los grandes medios de información actuales (tanto privados, como también y más inaceptable, públicos). Los poderes económicos y del mercado son los acaparadores absolutos de su dominio puestos a su exclusivo espurio servicio. 

Estos medios de la comunicación no se limitan a la transmisión de hechos en forma neutral, ni siquiera a reflejarnos la opinión pública, sino que precisamente vienen a ser los propios creadores de dicha interesada opinión pública.

Por las más habituales y chirriantes conclusiones interpretativas a que oigo llegan múltiples debates de bar, me confirmo en creer lo acertado de estos ínclitos directores de escena eligiendo tan dúctiles guionistas y contundentes medios teatrales... demuestran, con ello, el atinado conocimiento sobre el "paño" a tratar" (no se entendería, de otra forma, tanta feligresía seguidora... y votante).

¿Es que nuestra conciudadanía es finalmente tan ciega y  sumisa? ¿No ostentábamos fama de rebeldía y fiereza?

Si la castrense Ministra "pepera" (durante nuestra inmediata pasada "semana santa") se permite ordenar que las banderas institucionales de la milicia española sean izadas a media asta... por la muerte de Jesús. Si la belicosa y temida Legión española, aojaba en sus poderosos hombros la divina obra del Ecce Homo, en marcializada marcha al pelado grito de "soy el novio de la muerte"; y si el exministro Fernández Díaz impuso -anteayer- alguna que otra meritoria cruz militar a virginales imágenes ¿porqué no creer en la eficacia potencial del itinerante escaparate "podemista", recordándonos tan generalizada, impune y contaminante corrupción derechista al uso?

¡"COSAS VEREDES, AMIGO SANCHO"!


jueves, 29 de diciembre de 2016

LA MANO NEGRA

Nuestro deshumanizado Occidente, egoístamente mercantilista y militarizado hasta los dientes, generador de planificadas, interesadas e interminables guerras, se encuentra en la actualidad ideológicamente laminado.

Inermes y sometidos sus Pueblos al omnímodo capricho de los poderosos, desistidos de todo derecho práctico (preteridos a límites de oscurantistas siglos). Enmudecidos por leyes contranatura y subyugados por el salvaje e impío sistema económico -ahora globalizado-, parecieran de total inutilidad los esfuerzos de aquéllos sesudos pensadores que intentaron, vemos que en vano, despertarnos de tanto letargo histórico.

Platón, Moro, Rousseau, Marx, Engels, Bakunin, Gramsci, y siguientes, quedan tan solo, entonces, como simples teorizantes ilusos de otros imposibles mundos.

El congénito y general egoísmo humano se demuestra claramente prevalente frente a trasnochados valores morales. La ética y justicia sociales conjugan mal en los tiempos presentes; el viejo motor que nos haría avanzar hacia el logro de aquéllas ya lejanas utopías, marcha ahora renqueante y con muy escaso contenido lubricante, agostado por mera inanición.

También quedaron muy atrás esas cíclicas y cruentas revueltas populares frente a los abusos regios, archivadas en el tedioso silencio de biblioteca y vestidas del humillante polvo del olvido, convertidas en simples efemérides literarias... lecciones igualmente desaprovechadas por los humillados de siempre.

Es la fría, cruel y robotizada ley de los mercados la que llevamos impresa a fuego como la más inapelable norma de vida, como único personal afán. Es el salvajismo del poéticamente denominado "libre mercado" el que rige nuestros pasos, cada vez más exento de reglas de juego limitantes. El completo espectro partidario del momento, sea cual sea cada aparente distintiva "Rosa de los Vientos" que les dirija, también sometido al imán sonoro de las sirenas capitalistas... poca capacidad de maniobra nos resta entonces.

Aún así, en nuestra querida "piel de toro", ciertos y muy específicos capítulos recientes nos han acercado, sorpresivamente, a oportunidades únicas para cambiar nuestros aparentes designios, a ocasiones inéditas de iniciar otros más halagüeños caminos. Pero han sido de nuevo esas egocéntricas, inamovibles y dogmatizadas reglas de grupo, que sumadas a los más oprobiosos exacerbados individualismos, erigieron el insalvable óbice para la conformación del necesario mestizaje político que nos conduciría hacia tan ansiado punto de salida transformadora... ¿la mano negra?

Fruto de tanto fracaso reincidente, la desidia, la desgana, el descrédito, la desafección ciudadana hacia sus representantes institucionales han llegado al mayor distanciamiento, a veces a inaceptables renuncias, a la displicencia más desidiosa y letal.

¿Qué misterioso aura, qué clase de epidémico virus invade nuestra tribu, a nuestros ahora sí, cultivados pobladores; qué invisible "Torre de Babel" trastoca nuestras lenguas haciéndolas extrañas al común entendimiento? 

¿Es que acaso ha vuelto la "Mano Negra?








jueves, 1 de septiembre de 2016

¿QUIÉN EQUIVOCA A QUIÉN?

¡Cuánto cuesta desprenderse de las secuelas autocráticas!.

Borrar la alienación impuesta a la sociedad española, amordazada y amenazada por el Régimen franquista durante casi cuarenta años (varias generaciones entre tanto), constituye una labor difícil y prolongada -mucho más de lo deseable-.

A dichas generaciones nacidas durante el autoritario terror fascista, se les educó (al menos desde las escuelas públicas) en la "Formación del Espíritu Nacional" y del más férreo Nacional Catolicismo -no en vano la mayor parte del profesorado había sido seleccionado de entre las filas falangistas-.

Si hasta Viriato "fue español"; si los comunistas portaban cuernos, rabo y tridente; si teníamos que formar en "prietas filas" e izar las tres banderas vencedoras y cantar el "Cara al sol" y "Montañas Nevadas"; hacer el saludo romano al entrar en las aulas, o al cruzarnos con algún profesor. Cantar "Con flores a María", en mayo, y rezar el "santo rosario" con frecuencia.

Si además de todo ello, después, con la conciencia intelectual bajo supuesto íntimo y exclusivo control personal, los más, sucumbieron a la inducida seducción del fútbol y los toros; y si las féminas dedicaron las prioridades a prepararse para el general y sagrado oficio de "ama de casa", obtendremos el ideal objetivo planificado por el franquismo: una sociedad dócil, adocenada, y sometida a su absoluto control.

Tras la muerte del dictador y una vez recorrida la difícil y traidora "Transición"; después de obtenida la falseada democracia española (no hubo ruptura política previa), jamás se hizo, deliberadamente, ninguna pedagogía política -ningún gobierno se ha mostrado interesado ...hasta ahora-.

Una de las nefastas consecuencias de lo antedicho son, sinceramente así lo creo, los paradójicos e incomprensibles resultados electorales en España.

¿Cómo, si no, puede entenderse que la ciudadanía española siga otorgando su confianza al más corrupto partido político que ha gobernado (más bien mangoneado y robado) al país durante tanto tiempo, pendiente en la actualidad de gravísimas sentencias acusatorias, y con muchos de sus máximos líderes obligados inquilinos carcelarios?.

Por otra parte, ¡cuánta indeseable ambición humana!; ¡cuánta debilidad, también!; ¡cuánta dependencia crea el afán arribista!.

Los dúctiles devaneos y compromisos con los fácticos poderes (siempre "pagaderos"), de centenarios partidos políticos que se proclaman de izquierdas, están condicionando e impidiendo un posible -aunque dificultoso- gobierno progresista-, en tan críticos momentos para España.

Y es a ésto precisamente a lo que no se tiene derecho, a engañar a la ciudadanía. Si, finalmente, el PSOE (sus cúpulas directivas: Comité Federal) ha tomado otras sendas ideológicas, están, además de en su legítimo derecho -a expensas de lo que digan sus bases-, sobre todo, en la moral obligación de confesarlo y hacerlo público.

No se debe permitir que gran parte de sus votantes crean estar eligiendo, en las urnas, una opción política diferente (muchas veces enfrentada) a la que dicho partido afirma defender en su propaganda electoral.

Si se pudiera exigir, bajo seria sanción, el lineal y específico cumplimiento ideológico partidario de cada Organización política nos iría a todos mucho mejor ...


Toni Fernández
Secretario de Organización, Madrid
Alternativa Socialista (CLIAS)

viernes, 19 de agosto de 2016

CARTA ABIERTA A CLIAS-AFILIADOS Y SIMPATIZANTES

"Se conoce como coalición política, alianza política o bloque al pacto entre dos o más partidos políticos, normalmente de ideas afines, para gobernar un país, una región u otra entidad administrativa" (Wikipedia).

Dicha genérica definición desarrolla, seguidamente, cuáles suelen ser los más plausibles objetivos prácticos que pretenden dichas operaciones.

Siendo éstos naturalmente ciertos, en ocasiones, dichas miras pueden encerrar alguna que otra diferente meta: la simple suma aritmética, por ejemplo, (hacer más grande a un determinado grupo militante).

Es decir que no siempre, ni en "primum movens" necesariamente, la intención de concordar bloques políticos han de ir dirigidos, ni al acceso de gobiernos, ni a institución ninguna.

Lo que no resulta enmascarable, en todo caso, es que este propósito de crecimiento implicita la aspiración de incrementar su fortaleza competidora, ya sea sobre la arena electoral, como también y desde luego, respecto a alcanzar una mayor capacidad de influencia socio-política. Estarían procurándose, por tanto, unas mayores garantías de equiparidad (o, ¿porqué no?, de primacía) frente a sus pugnantes organizaciones.

Esta prioritaria finalidad práctica viene generada desde la propia raíz de todo grupo político que se precie. Me resulta excesivamente manida (y falaz) la general crítica negativa que, desde las respectivas abanderadas portavocías, recriminan a aquéllos otros oponentes que no esconden sus ansias hegemónicas -quienes no las persiguen suelen renunciar a ello por su más elemental imposibilidad-.

A día de hoy, a nadie medianamente informado le resulta relativamente dificil discernir de entre los distintos ropajes que visten al actual espectro político español; lo que, en el caso de cuadros políticos, militantes de base, o simpatizantes activistas, la posibilidad de errar en la respectiva identificación clasificatoria ideológica, o de métodos, queda indubitablemente minimizada.

Nuestro actual panorama político se encuentra en una ardua encrucijada para nada peculiar. El surgimiento de partidos de nuevo cuño (ante la inoperancia del clásico bipartidismo) ha trastocado cualquier lógica analítica previa -en estos momentos las agencias demoscópicas se encuentran en serio riesgo de viabilidad-.

La autoría del dramático estado social a que se nos ha marginado, como bien sabemos, corresponde en exclusiva a la conducción alternativa de los gobiernos neo y socioliberales del PP, versus PSOE, junto al incondicional abrigo de las "impagables recomendaciones" de las instituciones europeas.

El segundo desnaturalizado partido citado (PSOE), reconozcámoselo, sí que logró específicos y parciales avances sociales hacia ese, ahora congruentemente demeritado Estado del Bienestar. Y... sorprendentemente fueron ellos también, sus mismos electos representantes -entonces combativos protagonistas en persecución de tan anhelado objetivo- quienes, en una primera peripecia insospechada y pérfida, nos "pusieron bajo los caballos" del encarnizado enemigo capitalista, reduciendo drástica y arteramente nuestro hasta entonces optimista horizonte.

Pero han sido los ínclitos relevos "peperos" en la gobernanza del país quienes, no solo han prolongado sine die nuestro deterioro convivencial, sino que las incrementadas medidas austericidas supranacionales, cumplimentadas todas con inmediata celeridad por este conservador partido, han marginado a nuestra ciudadanía a extremos humanamente insostenibles.

En mi opinión sin embargo, nuestros sorprendentes factores políticos devenidos en las más recientes fechas, han propiciado la aparición de estimulantes renovadores aires de cambio (dos comicios generales en este mismo año, y a las puertas de un tercero a sus postrimerías, si los dioses de los creyentes no lo remedian).

En la primera de las oportunidades fueron los estúpidos espurios intereses,  los pretenciosos egoístas protagonismos, o simplemente los teatralizados "postureos" de los máximos líderes políticos (también desde la supuesta izquierda) los que echaron por tierra las plausibles esperanzas de muchos de nosotros, nos desdeñaron de forma imperdonablemente irrespetuosa.

Teniendo en cuenta que el imprevisible devenir político de nuestro país curiosamente (o no tanto) se refleja sustantivamente en todas las formaciones partidarias -en estos momentos absortas en dilucidar qué alternativo horizonte les es más propicio-, Alternativa Socialista está, como los demás, igualmente obligada a elegir su inmediato próximo camino de entre las más viables disyuntivas venideras. 

Cuantos/as quienes, de una u otra manera, estamos comprometidos con la política activa, la presente grave incertidumbre debería obligarnos, cuando menos, al más serio y reflexivo ejercicio de estudio y a su posterior corresponsable debate intrapartidario, sin prejuicios, serenamente y con la suficiente intelectual frialdad que merece.

A ese propósito y en nuestro caso, contamos con el adecuado foro común, Alternativa Socialista, y con los más operativos, inmediatos y modernos medios de comunicación; ya lo venimos haciendo desde prolongado tiempo con intercambio de opiniones, discusiones argumentales y sugerencias, todos de calado político. Como documentación referencial y consultiva tambien contamos con diversas Actas conclusivas de nuestras precedentes asambleas del Comité Federal y Secretariado Permanente, así como con sesudos trabajos analíticos de autoría interna.

Precisamente mis más inmediatas  referencias del inicio eran encauzadoras y absolutamente  intencionadas: exponía distintivas posibles finalidades justificativas de colaboración partidaria, praxis corriente y entendible por todos.

Mientras tanto, al menos en mi caso, sigo manteniendo mi absoluta coincidencia con el hasta ahora oficial ideario de nuestro Grupo (CLIAS): partido mosaico de la izquierda; socialista democrático, republicano, federalista, laico, ecologista, feminista, defensor de los trabajadores, de la justicia social y de los derechos humanos.

En todo momento continuaré exigiendo su total horizontalidad y transparencia y, consecuentemente, la plena libertad de expresión, opinión y derecho a la discrepancia entre sus integrantes. A la general información censal federal, funcional y orgánica, así como a la participación activa (con voz y voto de cada militante -si no existe ningún condicionante estatutario- …por cierto, este último y a mi parecer, muy susceptible de actualización).

Si lo aquí expuesto se admite como conveniente en CLIAS, sugiero entonces, que la elección de los siguientes capítulos a escribir por Alternativa Socialista resulten lo mayoritaria y suficientemente consensuados con ocasión de la próxima Asamblea General, en Madrid.

Confío, pues, poder compartir con vosotros/as, en socialista fraternidad, el mejor de nuestros  éxitos  asamblearios el próximo octubre, habiendo acertado con el más conveniente, fructífero y firme camino hacia la consolidación de Alternativa Socialista y su proyección política.

¡SALUD Y  REPÚBLICA!.

Toni Fernández
Secretario de Organización (Comunidad de Madrid)
Alternativa Socialista (CLIAS)












jueves, 31 de marzo de 2016

TIEMPOS MODERNOS

Nuestra tan socorrida y frecuentada Wikipedia nos define, según el concepto amplio de política, como: "toda actividad, arte, doctrina de opinión, cortesía o diplomacia, tendientes a la búsqueda, al ejercicio, a la modificación, al mantenimiento, a la preservación o a la desaparición del poder público".

"... es una actividad de la que es muy difícilmente sustraerse, por encontrarse en casi todos los ámbitos de la vida humana".

Pero también, en su vertiente histórica, se manifiesta como el ejercicio del poder en relación a un conflicto de intereses.

Y precísamente trataré de basar mi reflexión de hoy desde esta específica perspectiva de confrontación de intereses sociales, desde su definición denominada "intermedia" y que viene a incorporar el medio y el fin de la política (bien común); es decir, entendiéndola como la actividad de quienes procuran la obtención del poder, con vistas a un fin vinculado al interés general, o del Pueblo.

Existen, lo sabemos, dos básicas ejecutorias políticas: la dogmática y la funcional.

La política funcional, la que admite discreción interpretativa (típica en práctica democrática) es la linearidad aplicada a un determinado proceso que facilite la toma de decisiones establecidas, según ideologías concretas; por lo tanto congruentes con el pensamiento global de un determinado grupo de representantes públicos, requeridos para gestionar dichas actividades políticas.

Pues bien, una vez asumida la general aceptación del sistema capitalista (o edulcorado "libre mercado"), como el menos malo de los sistemas económicos (a semejanza de la democracia, como el menos nocivo método de gobierno), dicha fórmula económica debiera ser regulada, modulada y dirigida, políticamente, por aquéllos representantes cuya praxis, según su particular ideología, conllevara más fácil y rápidamente, a la consecución del mayor bien general.

Siendo esto así, abstrayéndonos de nuestro proceloso curricular histórico nacional y siendo virulentamente vigente -según nos demuestran los hechos- la lucha de clases en nuestra actual sociedad, igualmente deberemos poder contar con un satisfactorio y suficiente espectro ideológico opcional que nos posibilite la elección de ese idóneo gobierno que sepa interpretar y tratar de llevar a cabo la pretensión mayoritaria de los españoles.

Toda lucha de clases no es sino la consecuencia que viene a desencadenar la existencia de muy contrarios intereses sociales, según el marxismo, o materialismo histórico.

El espectro político básicamente está fundamentado en ciertos ejes, siempre condicionados a específicas situaciones históricas y sociales, actualmente organizadas a través de sociedades o grupos políticos (partidos). Este sistema se autodefine, según sus declaradas oficiales ideologías, en partidos de "derecha", o de "izquierda".

Cada ideología, "derecha, o izquierda" deberá estar basamentada en unas determinadas y bien diferenciadas gamas de valores y creencias (conservadurismo y teocracia: "derecha"; socialismo y comunismo: "izquierda").

Nuestra reciente historia política (desde la "Transición") enseguida nos subsumió en una clásica alternancia bipartidista, dicotomía perniciosa que nos ha traído hasta el presente caos representativo español.

Tan prolongada consecutiva misma alternancia en el poder gubernativo ha posibilitado el mayor de los "acercamientos" y permeabilidad a nuestras instituciones de los clásicos poderes fácticos alcanzando el más obsceno y generalizado de los niveles de corrupción, amén de la máxima desafección política.

Consecuencia directa de tal situación es la aparición (por pura necesidad) de partidos de nuevo cuño -a diestra y a siniestra-. Alternativa Socialista, Equo, Compromis, las CUPS, Mareas, Ciudadanos, son los mayores y más destacados ejemplos.

Su incorporación en la contienda electoral está plenamente justificada dada la insatisfacción y saciedad de nuestros conciudadanos con "los de siempre", generadores de la citada situación de corrupción, de inoperancia legislativa, cuando no, decisores de contrarios intereses generales en su acción política que han deteriorado nuestra situación social hasta la más absoluta insoportabilidad.

Fue precisamente ese ostentoso y oneroso vacío político opcional, esa suciedad mancilladora, el reiterativo incumplimiento programático, ese desesperanzado panorama político, el que motivó la necesidad de cubrir tales y tan perentorias insatisfacciones identitarias.

Y esos otrora poderosos partidos se "conduelen" y claman de su pérdida de credibilidad (ganada a pulso), de su verdadero alejamiento de la sociedad real a la que pretenden seguir subyugando -tarea del todo, ya, imposible-.

Pero ...¿qué esperaban de los que presuponían ilusos y dóciles ciudadanos?, ¿que iban a persistir engañados mucho más tiempo?.

Los crudos resultados electorales les han abierto, un poco más, los ojos; aunque todavía, me temo, que insuficientemente. Muchos de sus antiguos simpatizantes parecen haber cambiado de opinión. El desdén, la más ácida crítica, el abandono final de esa sempiterna aparente fidelización a unas honorables siglas también les evidencian su merecido oprobio...

Con auténticos equilibrios malabaristas se están viendo obligados a negociar "algunos" en el intento de lograr un gobierno de mínima viabilidad, que para nuestra mayor desesperación, dada la extrema fragilidad  ideológica y ductilidad versátil con que se revisten (o tal vez gracias a su inexistencia) incluso pudieran llegar a concretizar ...para mayor dolor y escarnio de nuestro Pueblo.

En fin, TIEMPOS MODERNOS ...      

martes, 8 de marzo de 2016

PREGONEROS DE PACOTILLA

Aunque de origen diverso, ¡cuánta erudición en nuestro refranero!.

En estas últimas pero ya numerosas agitadas jornadas políticas venimos registrando multiplicidad de intercambios recriminatorios, acusaciones de pesado calado, malsonantes vocablos barriobajeros y hasta graves personales epítetos.

Nuestro rico Diccionario de la Lengua nos ofrece posibilidades cuasi infinitas para describir y expresar, desde nuestros más íntimos y nobles sentimientos de amor, hasta el más horrendo y deshumanizado adjetivo imaginable.

"Calumnia que algo queda", nos dice uno de los más usuales refranes castellanizado (paremia de origen latino: Bacon); contrario al que nos asegura: "cuando el río suena, agua lleva".

Es decir que, como el "Don Tancredo", Don Mariano, nos recordó el otro día: "nada es verdad, ni es mentira, sino del color del cristal conque se mira" ...

Pues bien, lo que nos traduce el poso recogido tras el "¡Cuán gritan estos malditos!" donjuanescos, lo que de limpio resta tras la separación de la paja, la verdadera "chicha" que no ofrece vuelta de hoja, es que los verdaderos gerentes del PSOE (baronías y secuaces) han agostado, han vaciado el contenido etimológico de sus originarias honrosas siglas. Ni el partido que dirigen es, ya, obrero, ni mucho menos socialista.

El vellocino del poder y del dinero, los veleidosos cantos de sirenas, han subyugado a sus pilotos; en lugar de taponarse los oídos (caso homérico), se han venido a obturar cualquier posibilidad de contrición... no digamos de arrepentimiento y rectificación.

Mi deteriorada memoria, apenas resistente aún, me evoca aquél por entonces estimulante precepto: "la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos". ¿Dónde quedaron aquéllas luchas obreras?; y sobre todo, ¿en qué cuneta abandonamos nuestra supuesta conciencia y solidaridad de clase?.

¿Qué han hecho de tí, otrora emblemático y honorable PSOE, ¿quo vadis?.

Reitero, de nuevo, lo que en alguna ocasión reproché a Isidoro en su ya entonces emergente claudicación: "no tenéis derecho, ningún derecho a transmutar este partido; cread otro, os es legítimo, pero no enfanguéis éste".

Falacia tras falacia, un burdo planteamiento tras otro, estos últimos días hemos sido espectadores de un mal teatrillo de comedia. Sus mejores actores, no obstante, y también más sinceros, los representantes de Ciudadanos: reconocen su DNI, y abiertamente confiesan sus neoliberales medidas propuestas; esto sí, a lo moderno, sin los clásicos y obsoletos "tics".

Los podemistas, por su parte, se repliegan salvaguardados por una supuesta pureza de sangre, ambiguos sin embargo y como les es común (ni "mosca, ni "gusano" para su pesca en estas revueltas aguas, sin distinción de especie).

Por mucho que los unos y otros actores traten de convencer al "patio de butacas", la única ciencia exacta, la aritmética, sí que podría llegar a adicionar el número suficiente de "delegados públicos" de izquierda en el sacro-santo Hemiciclo parlamentario ...y, claro que sí, y aún resultaría más fácil, fortalecer la clásica derechona hispana ... para nuestra sempiterna desgracia, así nos resultó mucho más domésticamente reiterativo.

¡Ah!, pero olvidábamos la inexorabilidad de las puñeteras líneas rojas; esas irrefutables, aunque invisibles y herméticas fronteras, "conditio sine quanom" que se antepone previamente en cualquier mesa negociadora que se precie; en el fondo y las más de las veces, mero tapón justificativo de la casi siempre cordial y amistosa ruptura.

Pero lo que es insoslayable, lo realmente subyacente, es la derechización incuestionable del PSOE y su típica y tópica tibieza políticas, así como el inconsecuente empuje, a empellones, de los podemistas, irracional e inaceptable. 

Todo ello nos conduce a su irreconciliable homologación y a la imposiblidad del mínimo entendimiento entre ambos; es decir, en "román paladino", al fracaso, al menos potencial y por el momento, de la izquierda en nuestro país.

Pero como hasta de las derrotas se aprende, o así debería ser, tal descarnado desenmascaramiento mutuo tendría que servirnos de dolorosa, pero positiva lección ante la plausibilidad de inminentes nuevas elecciones generales.

Confiemos en ello ...




martes, 1 de marzo de 2016

DEFICIENTE ELENCO TEATRAL

La deriva a que están llevando al PSOE sus máximos dirigentes desde hace algunos lustros ya ha sobrepasado cualquier imaginable frontera ideológica.

Fueron "Isidoro" y los suyos sus iniciales transgresores, con la renuncia al marxismo, quienes dieron el primer empujón a este centenario partido hacia el insondable abismo de la indefinición política y al aburguesamiento sociolberal.

Desde entonces se pasó a la renuncia, "per saecula saeculorum", del principal objetivo que todo partido socialista debiera marcarse: la emancipación de los trabajadores.

Resulta manido, que lo es, pero dramáticamente cierto, que también, que sus ancestrales siglas ninguna relación etimológica mantienen a día de hoy: ni es, ya, un verdadero partido socialista, ni mucho menos, obrero.

Si las añagazas y mentiras de la derechona española siempre han sido insultantes, no le van a la zaga las burdas oratorias de los portavoces del PSOE en el intento de justificar sus insostenibles veleidades políticas (evidentemente fuera del mínimo respeto intelectual), sobre todo en las actuales negociaciones partidarias para la investidura de su "dependiente" candidato a la Presidencia del Gobierno y equipo legislativo resultante del mismo.

El bochornoso espectáculo a que nos están sometiendo en estas actuales fechas a través de sus principales interlocutores, no es sino el resultado de una muy deficiente y desidiosa interpretación de ebriedad maquiavélica.

A estos irresponsables ni siquiera parece importarles echar por tierra, de un plumazo, la honrosa lucha de tantos años, enjugar, ingratamente, de golpe y gratuitamente, tanta heroica sangre derramada por sus honorables predecesores ...están arrastrando al PSOE a un desastroso, irreversible y muy próximo final. Son éllos, los que tanto apelan a la coherencia y reclaman a otros, los fundamentales culposos protagonistas de la degeneración de este antiguo fiable histórico partido.

Tampoco estos impresentables se esmeran en disimulos excesivos, sus disfraces traslucen muy visiblemente el contenido; en "román paladino": se les vé el plumero sin esfuerzo ninguno. En definitiva, vienen a ofrecer poca, muy poca distinción práctica respecto de aquéllos otros a quienes se les debiera presuponer frontal enemigo: el neoliberalismo puro y duro ...que tanto daño nos viene infringiendo.

En realidad, amén del daño general que con su indubitable derechización están generando estos perniciosos líderes a nuestra conciudadanía y a su propia Organización, mi paralelo, y no por ello secundario sentimiento, va dirigido a esos/as fieles militantes de corazón que llevan sufriéndoles imperdonables incoherencias y traiciones sin límite.

Es a ellos a quienes me dirijo primordialmente; les confirmo que no son ellos los equivocados; que el verdadero socialismo es otra cosa ...otra cosa muy diferente ...

Quiero deciros, compañeros/as, que también somos casi legión los que hubimos de salir de esa trampa, de esa impunemente mancillada "casa de todos". Y que en la emancipatoria lucha por las clases populares, en la eterna batalla socialista, somos también muchos/as otros/as los que, como nuestro primer día, seguimos comprometidos, activos e ilusionados.

No os debierais obsesionar por unas encumbradas y otrora soñadas siglas, en este momento triste y violentamente vaciadas de contenido. Existen otras dignas y honrosas opciones políticas, limpias; hay al menos otro partido, socialista democrático, republicano, laico, ecologista, que os está esperando. 

En Alternativa Socialista (CLIAS) os aguardamos para, juntos, continuar  en pertinaz e irrenunciable lucha en defensa de los trabajadores, por las libertades ciudadanas, por la igualdad y por la justicia social ...

Toni Fernández Díaz
Secretario de Organización-Madrid
Alternativa Socialista (CLIAS)